El dinero (o, más bien, la falta del mismo) es uno de los mayores dolores de cabeza para todo emprendedor. Tanto para el que va a empezar con su proyecto como para el que ya lo tiene iniciado pero necesita aumentar negocio, contratar personal, internacionalizarse o cualquier otra forma de expansión.
Así lo demuestran los datos ofrecidos por la Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores (Fopae), que contabiliza 1.042.528 mujeres autónomas que representan el 34,23% del total.
Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña, emprendedor e inversor privado, ha detectado en su blog los diez errores más comunes del emprendedor español. Desde la falta de formación en gestión empresarial hasta creer que un producto se vende solo, son algunas de las faltas más comunes que expone y de las que nos hemos hecho eco.
El sitio español Cotizalia es uno de mis preferidos al momento de buscar inspiración. Sus artículos, si bien son locales, reflejan una problemática que parece ser más latina que ibérica. Es el caso de este artículo, que bien podría haber sido el testimonio de cualquier argentino emprendedor:
A la hora de desarrollar esta tipología de la personalidad del emprendedor hemos tenido en cuenta tres factores. Por un lado, las cualidades necesarias para emprender con éxito; por otro, las razones que llevan a lanzarse a la aventura, y, por último, la forma en que una vez detectada la oportunidad, se le da solución.